No sé si existe esa palabra: "desfijados", pero viene bien para el tema a tratar.
Hace tiempo que no sigo el plazo de posts semanales que me propuse aquí, en Visiones de Delfos. Y el día 14 se ha cumplido un añito del blog, que tampoco celebré. Siempre hay excusas, verdaderas o falaces, para no ir publicando cositas aquí o en cualquier otro lugar.
La lista puede ser infinita si te lo propones, o casi. Sin embargo, estoy pensando que quizás el problema no esté en los verbos que utilizamos para poner las excusas, quizás el problema esté en lo que intentamos imponernos. El tiempo que tenemos en la sociedad actual para el ocio es relativamente limitado, o mejor deberíamos decir que la oferta en ocio es tan grande que diversificar tus tiempos muertos entre todas tus aficiones se convierte en un deporte de riesgo.
En el último post hablaba sobre el Premio Minotauro. Un mes después debo anunciaros que a pesar de que La Historia de los Cuatro evoluciona a un ritmo decente, de que me está gustando mucho escribirla y que creo que me está quedando bastante potable, no voy a llegar a la entrega del Premio Minotauro.
Aún así espero con ganas poder seguir dedicándole el mismo tiempo que le he dedicado hasta ahora a esta bonita novela, y que antes de que acabe el curso pueda tenerla terminada para ir pateando las calles en pos del editor/a* lo suficientemente chiflado/a como para publicarme algo.
Un abrazo a tod@s.
*Hablo en singular porque creo que solo debe haber uno/a lo suficientemente chiflado/a para publicarme algo.
Hace tiempo que no sigo el plazo de posts semanales que me propuse aquí, en Visiones de Delfos. Y el día 14 se ha cumplido un añito del blog, que tampoco celebré. Siempre hay excusas, verdaderas o falaces, para no ir publicando cositas aquí o en cualquier otro lugar.
- Ya no juego tanto a rol.
- No tengo tiempo.
- Tengo muchos trabajos.
- Estoy cansado.
- No se me ocurre nada.
La lista puede ser infinita si te lo propones, o casi. Sin embargo, estoy pensando que quizás el problema no esté en los verbos que utilizamos para poner las excusas, quizás el problema esté en lo que intentamos imponernos. El tiempo que tenemos en la sociedad actual para el ocio es relativamente limitado, o mejor deberíamos decir que la oferta en ocio es tan grande que diversificar tus tiempos muertos entre todas tus aficiones se convierte en un deporte de riesgo.
En el último post hablaba sobre el Premio Minotauro. Un mes después debo anunciaros que a pesar de que La Historia de los Cuatro evoluciona a un ritmo decente, de que me está gustando mucho escribirla y que creo que me está quedando bastante potable, no voy a llegar a la entrega del Premio Minotauro.
Aún así espero con ganas poder seguir dedicándole el mismo tiempo que le he dedicado hasta ahora a esta bonita novela, y que antes de que acabe el curso pueda tenerla terminada para ir pateando las calles en pos del editor/a* lo suficientemente chiflado/a como para publicarme algo.
Un abrazo a tod@s.
*Hablo en singular porque creo que solo debe haber uno/a lo suficientemente chiflado/a para publicarme algo.